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Salud
Cuando las obsesiones asoman
Todos tenemos una manía o un temor oculto latente en nuestras vidas. Algo simple para los demás, que si afecta a nuestra vida normal puede llegar a ser una enfermedad desesperante
La definición científica de manía se refiere a ésta como fase de euforia de un paciente depresivo bipolar, algo que en palabras más comunes podemos explicar como una patología grave que incapacita en gran medida a la persona que la padece.
No todas las manías tienen por qué desembocar en una enfermedad. En España, por ejemplo, se da una media de una persona por cada dos mil habitantes.
Una obsesión es algo inocuo que tenemos todos. No obstante, hay que saber distinguir entre la conducta obsesiva que caracteriza a los sujetos perfeccionistas, detallistas e hiperresponsables, de la de los pacientes psiquiátricos, aquellos que necesitan la ayuda de los profesionales para superar sus obsesiones.
Los trabajadores con personalidad obsesiva son muy valorados profesionalmente, poseen gran sentido del deber, no dejan nada para mañana, se llevan trabajo a casa... Su conducta rígida les hace vulnerables a la depresión y a la ansiedad.
La Conducta Compulsiva
La conducta compulsiva, en cambio, es un mecanismo de defensa contra la angustia. La persona que siente angustia frente a algo la combate mediante la repetición.
Es frecuente ver a las personas compulsivas repitiendo gestos o acciones para despejar las dudas sobre aquello que les angustia. Otra defensa es la comprobación. El sujeto debe comprobar que aquello que le preocupa no ha ocurrido, y así busca grifos o puertas abiertas.
Estas defensas se pueden volver contra uno mismo generando una ansiedad continua que afecta a los hábitos de las personas y que de no ser controlada degenera en una nueva obsesión.
Conscientes de lo absurdo de su comportamiento, a los individuos se les produce una inestabilidad emocional tal, que incluso pueden llegar a sentirse aterrados ante cosas que nunca han llegado a ocurrir.
En algunos casos, las ideas obsesivas se manifiestan como los pensamientos más nefastos y contrapuestos a la moral y el deseo de aquel que los padece.
Entonces, aparecen en la mente del sujeto imágenes desagradables en las que daña o es dañado por las personas que quiere, o si, por ejemplo, es una persona religiosa, verá imágenes de vírgenes o santos con características obscenas...
Como combatirlo
Como tratamiento a esta patología se ofrece la psicoterapia, y diversos f ármacos relacionados con la serotonina, principalmente la clomipramida.
En casos de gravedad máxima se puede llegar incluso a la neurocirugía, efectuando una operación que consiste en hacer pequeñas lesiones en determinadas regiones del sistema nervioso de aquellas personas a las que ninguna otra terapia les ha resultado efectiva.
Por último, como medicina preventiva para evitar la depresión causada por los trastornos obsesivos compulsivos es conveniente:
Evadirse o controlar el estrés
Evitar la soledad. Tener al menos dos confidentes a los que poder relatar problemas cotidianos
Dar paseos y hacer ejercicio al aire libre
Regular los ritmos vitales. Acostarse siempre a la misma hora para regular los ritmos vitales
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