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Salud
Cannabis frena Parkinson y Alzheimer
Diversos estudios científicos realizados sobre esta planta parecen indicar que puede ralentizar los efectos de estas dos enfermedades incurables
Los canabinoides han sido usados para tratar el dolor durante siglos. En la antigua China fueron usados como anestésico, y restos arqueológicos encontrados en Israel más recientemente revelan que también fueron utilizados para atenuar el dolor durante los partos.
En la actualidad sabemos que el cannabis o marihuana es una planta de la cual se deriva el componente químico D9-THC. A lo largo de la última década, se ha comprobado que el THC, posee propiedades analgésicas y, por lo tanto, ayuda a reducir los dolores crónicos provocados por múltiples patologías.
Así, diversos equipos científicos pertenecientes a diferentes universidades de América y Europa llevan a cabo multitud de estudios y experimentos acerca de las propiedades analgésicas de esta planta.
El Departamento de Psicología y Neurociencia de la Universidad de Brown, Providencia, en el estado de Rhode Island (USA), realizó un estudio sobre ratas sobre la modulación del dolor mediante la producción de anandamidas canabinoides, una sustancia similar a la Marihuana producida por nuestro propio organismo.
Giovanni Gessa, del Departamento de Neurociencia de la Universidad de Cagliari, en Italia, afirma que: "el hallazgo de la anandamida abre la posibilidad de buscar fármacos capaces de bloquearla".
Gessa también destacó que estudios realizados en ratas han determinado que los receptores cannabinoides controlan la liberación de acetil-colina, fundamental para la atención y la memoria. "Estos hallazgos son positivos desde la perspectiva del diseño de fármacos capaces de estimular la memoria, incluso en las fases muy preliminares del Alzheimer" asegura el científico.
En 1999, Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, presentaron un avance en el descubrimiento de los mecanismos que actúan en la zona del cerebro donde radica todo lo relacionado con los movimientos involuntarios y, a su vez, su conexión con el sistema cannabinoide endógeno.
Basándose en estas investigaciones, enfermedades como el Parkinson, el Alzheimer, la esquizofrenia o los trastornos obsesivo-compulsivos podrían verse beneficiadas de fármacos que se desarrollaran a partir de este modelo.
Otros estudios y aplicaciones
Las autoridades de los estados de Arizona y California aprobaron hace cinco años el uso de esta droga en pacientes afectados por vómitos y náuseas como consecuencia de tratamientos con quimioterapia, ya que se comprobó que resultaba beneficioso para ellos.
También se comenzó a aplicar con buenos resultados en quienes padecen sida y esclerosis múltiple, pues, al parecer, los compuestos de esta hierba incrementan el apetito, alivian el dolor y atenúan los espasmos.
En Inglaterra e Israel, de igual forma, se han visto efectos positivos en el combate de convulsiones causadas por el mal de Parkinson y en el alivio de la glaucoma o presión interocular.
Conclusiones
En el pasado, los médicos que han defendido el uso terapéutico del cannabis se han visto envueltos en grandes polémicas, ya que mucha gente interpreta esto como una peligrosa incitación al abuso de las drogas.
Evidentemente el uso recreativo de las drogas no tiene nada que ver con su potencial médico. Si una droga puede ofrecer beneficios terapéuticos, debe utilizarse de la misma manera que cualquier otra medicina. No hay motivos para impedir su uso en los pacientes que puedan necesitarla.
Por su parte, la Asociación Médica Británica asegura que no se han realizado las suficientes investigaciones con el rigor científico preciso y necesario que demuestren firmemente sus propiedades terapéuticas, pero que si éstas llegan a demostrarse, se podrá formar la base de una moderna farmacoterapia contra el dolor.
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