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Los Nietos >>Hablando "de" Problemas para hacer amigos
Es normal que los abuelos, tal y como hicimos con nuestros hijos, nos preocupemos si alguno de nuestros nietos tiene problemas para relacionarse con otros niños.
Los amigos son una parte muy importante en el desarrollo de los niños. Entre los tres y los cuatro años suelen ser ocasionales, pero se van haciendo cada vez más estables a medida que los chicos se van haciendo mayores. Sin embargo, algunos niños tienen dificultades para crear amistades, y eso les hace sentirse muy solos.
¿Por qué ocurre esto?
Nada mejor que conocer las causas de un problema para encontrar la solución.
Los motivos por los que algunos niños encuentran dificultades para relacionarse, pueden ser muchos y muy variados, aunque los expertos señalan principalmente cuatro:
La Timidez
La timidez está considerada como parte del desarrollo, pero se convierte en un problema cuando reduce las oportunidades de amistad con otros niños.
El Físico
Los niños desde pequeños se preocupan por su físico, y más ahora cuando la sociedad impone unas pautas determinadas. Esto puede llevar al aislamiento social del pequeño, ya que no consigue integrarse en ninguna pandilla por miedo a ser rechazado.
La excesiva protección
Muchos progenitores son excesivamente protectores con sus hijos. Está bien tener a los niños protegidos, pero muchas veces los padres transmiten sus propios miedos y temores a los pequeños. Los niños necesitan su propia individualidad para relacionarse y adaptarse a las distintas situaciones.
Las Barreras Idiomáticas
Algunos psicólogos consideran que las barreras idiomáticas también pueden ser motivo para que los niños no hagan amigos. Si bien es cierto que en ocasiones, hablar lenguas diferentes puede constituir un problema, éste tiene fácil solución cuando los chavales tienen ganas de jugar y relacionarse.
Por lo general, todas estas dificultades a la hora de relacionarse con los demás no son difíciles de corregir, pero sí exigen una especial dedicación de los padres y educadores.
Durante el verano una buena opción son los campamentos, donde se desarrollan toda clase de actividades lúdicas, deportivas, culturales y de convivencia, que ayudarán al niño a fomentar sus relaciones sociales. En invierno se recomiendan las actividades extra-escolares.
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