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Cultura
Sylvia Plath: Poetisa Maldita
Silvia Plath está considerada como una de las figuras femeninas más importantes de la literatura del Siglo XX.
Esta poetisa, una de las más intensas de las últimas generaciones, se suicidó cuando todavía no había cumplido los 31 años. Atrás quedaron dos hijos pequeños, y un marido infiel, el también poeta Ted Hughes.
En 1956, Plath escribía a su madre: "Me he enamorado irremediablemente, lo cual sólo puede acarrearme un gran dolor.... Cantante, narrador de historias, león y trotamundos, un vagabundo que jamás se detendrá".
Un paseo por su literatura
Su poesía, colmada de yuxtaposiciones, comunicaba sus propios estados de ánimo, la propia intensidad de sus sentimientos: obsesiones, muerte, violencia, feminidad y pesadillas.
Dejó 170 poemas, recopilados en dos libros: El Coloso (1960), donde identificaba la figura de su padre con los horrores del nazismo y Ariel, publicado en 1965, dos años después de su muerte, en el que ya confesaba su intenciones suicidas.
Morir es un arte, como todo. Yo lo hago excepcionalmente bien. Tan bien, que parece un infierno. Tan bien, que parece de veras. Supongo que cabría hablar de vocación.
En su única novela, La campana de Cristal, narraba sus aventuras de juventud: su iniciación sexual, su estancia en una clínica psiquiátrica, la relación amor-odio con su familia.
Seis cuentos, un radiograma en verso, algunas prosas críticas y una tesis sobre el doble de Dostoievski, completan su producción literaria.
En 1998, Ted Hughes publica el libro Cartas de Cumpleaños, escritas por el matrimonio a lo largo de 25 años. Estos poemas constituyen la única versión de los hechos narrados por ella en sus poemas.
Poetisa desde siempre
Hija de alemanes emigrados en Estados Unidos, nació en Boston en 1932. Su padre muere cuando ella tenía ocho años, dejando a su familia en una precaria situación económica. Su madre, una mujer dominante, siempre la impuso el perfeccionamiento personal y una conducta intachable. Por ello destacó como estudiante, primero en el colegio y más tarde en la universidad.
Inteligente, sensible y disciplinada, Sylvia Plath fue siempre escritora. Desde joven comenzó a publicar sus obras. En este caso también "cabría hablar de vocación".
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