|
|
|
|
Cultura>>Música
Dos siglos y medio sin Bach
A finales de julio, exactamente el día 28, se cumplieron 250 años de la muerte de este gran compositor. He aquí nuestro homenaje a uno de los grandes genios de la música.
Johann Sebastián Bach nació en 1.685 en la ciudad alemana de Eisenach.
Su padre, Johann Ambrosius, fue flautista municipal y trompetista de la Corte. Supo inculcar su amor por este arte en sus tres hijos.
A muy temprana edad, Sebastian comenzó cantando en el coro infantil. Por desgracia quedó huérfano a los 10 años, y pasó a vivir bajo la tutela de su hermano mayor, Johann Christoph, que era organista en Ohrdruf.
Gracias a su hermosa voz, a los 15 años consiguió una beca en la escuela latina de Lüneburg. Tras dos años encontró trabajo como músico, primero de violinista en Weimar (1.703), y luego como organista en Arnstadt (1.704).
Su pasión por la música le llevó a profundizar sus conocimientos, y a estudiar las composiciones de otros autores. Antes de los veinte años comenzó a componer sus primeras cantatas.
Contrajo matrimonio en dos ocasiones. En 1.707, con su prima María Bárbara Bach, con quien tuvo cuatro hijos. Ella murió en 1.720, y un año y medio después, él se volvió a casar con Anna Magdalena Wülcken, cantora de la corte, con quien llegó a tener trece hijos.
En la Semana Santa de 1.729 se estrenó la que para muchos es su obra magna, La Pasión Según San Mateo. Entonces no tuvo éxito, debido a la complejidad y dextensión de la obra. Tuvieron que pasar cien años para que Mendelsohn la recuperase e intrepretase en Belín consiguiendo el reconocimiento y la aceptación del público.
Cuando Bach murió el 28 de julio de 1.750, su viuda no tuvo dinero ni para pagar una lápida.
Genio incomprendido
Durante su vida, Johann Sebastian Bach estuvo considerado como un gran maestro del órgano, no obstante, en su faceta de compositor, su talento no fue reconocido debido a dos factores.
Por un lado era un artista en constante evolución, algo que sólo se puede apreciar con la persectiva del tiempo.
Por otra parte, para él, la música iba intrínsecamente unida a la religión, a un sentido de la espiritualidad, justo en unos tiempos en los que el mundo de la música comenzaba a dar el salto de la iglesia al teatro.
Volver
|