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Un museo al aire libre
El pasado 26 de mayo se inauguraba un bulevar en Torrelavega, Cantabria. Con él, también se presentaba un nuevo museo de esculturas al aire libre de esta localidad. Una original idea, promovida por su alcalde, Javier López Marcano, que sin duda dotará de singularidad a la vía.
De momento tres piezas, concebidas exclusivamente para adornar este lugar. Sus autores, dos españoles y un austriaco: Miquel Navarro, nacido en Valencia, José María Alvargonzález, jerezano, y Adolfo Schloser (Leitersdorf, Austria). Pronto serán más: Jaume Plensa, Susana Solano, José Pedro Croft o Jürgen Partenheimer. Todos españoles o vinculados con España.
Tres autores para tres obras
Las tres obras que por el momento componen el Museo al aire libre de Torrelavega pertenecen a tres autores muy distintos. Cada uno de ellos representa a una generación distinta, y tienen su propio estilo y técnica.
José María Alvargonzález ha expuesto una obra titulada Cuatro cuadros, consistente en dos estructuras de acero superpuestas de forma inversa.
Oteando, del valenciano Miquel Navarro, es una espectacular escultura de 25 metros de altura realizada en acero carbono.
Adolfo Scholosser no ha puesto título a su obra, un conjunto de bloques de piedra dispuestos en círculos concéntricos.
Sólo tienes que visitar Torrelavega y descubrirlas. Que te gusten o no ya es cuestión de cada uno.
La escultura sale a la calle
Instalar esculturas en la vía pública puede ser una interesante alternativa cultural para la ciudad, pero siempre que se haga con cierto criterio.
Es necesario que funcione con el medio ambiente que le rodea, cosa que no siempre se logra. La forma, los materiales, y la localización son fundamentales para establecer una armonía con la arquitectura del lugar.
¿Lo está consiguiendo Torrelavega?
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