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El espacio de Chillida
El escultor Eduardo Chillida, vasco universal donde los haya, por fin ha logrado su sueño: abrir un espacio al aire libre en su tierra, donde poder exponer su obra.
Con la ayuda del arquitecto Joaquín Montero y de su mujer Pilar Belzunce, que ha sabido mantener los presupuestos a raya, Chillida ha ido reconstruyendo el caserío de Zabalaga hasta convertirlo en Chillida-Leku.
Leku, en vascuence, quiere decir lugar, paraje, espacio. Un espacio donde se puede admirar la historia de su vida a través de la evolución de su obra. Chillida quería dejar bien claro sus raíces vascas, marcar "La señal de que soy de allí" afirma él.
El artista compró la finca en 1983, e inició un proceso de reconstrucción del que han sido testigos durante los últimos 14 años, Joaquín Goikoetxea, el jardinero, y su mujer.
Ellos han visto como estos terrenos han pasado de ser un pedregal donde pastaban las cabras, a convertirse en un hermoso jardín cuyo césped envidiaría el campo de golf más prestigioso.
Así en este jardín, podemos observar como tanto las piezas de hierro y acero, como los trabajados bloques de granito creados por Chillida, contrastan con las piedras centenarias del caserío.
El escultor pretende que las obras expuestas en Chillida-Leku sean un reflejo de su larga carrera artística.
Se da la circunstancia de que Chillida mantuvo un contrato hasta 1983 con la galería Maeght de París por el cual no podía quedarse con ninguna de sus obras. Este hecho le ha llevado a buscar y comprar algunas de sus antiguas obras en diversas subastas para poder completar así la colección expuesta.
Visitas Reflejo de una vida
En poco tiempo, el caserío permanecerá abierto a las visitas del público, y estará regido por una sociedad limitada bajo el control de los hijos del artista, a la que el matrimonio Chillida ha cedido el terreno y las obras.
Chillida-Leku será un museo fluctuante, donde las obras expuestas serán susceptibles de cambio, pudiéndose comprar otras nuevas, o vende las presentes, sin que el lugar llegue a perder su propósito original.
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