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Aprender>>La Persona
El Éxito: Algo personal e intransferible
Evidentemente, lo que para algunos de nosotros puede ser un éxito importante, para otros quizás tan solo sea una mera anécdota que pronto cae en el olvido.
Todos tenemos nuestra propia noción de éxito, por la cual juzgamos a los demás sin tener en cuenta el concepto de éxito que ellos poseen. Del mismo modo, nuestro éxito es juzgado por los demás generalmente desde sus propios puntos de vista.
Es por esto que podemos deducir que existen dos criterios para medir el Éxito.
1. ¿Creen los demás que has tenido éxito? 2. ¿Lo crees tú? Ambos criterios son necesarios para alcanzar la felicidad. Aunque el segundo siempre debe ser más importante que el primero. Que los demás crean que hemos tenido éxito siempre nos reconfortará, pero si nosotros sabemos que no lo hemos tenido, nunca estaremos satisfechos.
En definitiva, que el resto de los mortales sepan nuestros éxitos, tan solo debe ser un condimento para nuestro verdadero deleite, que es el estar satisfecho con nosotros mismos.
Los Factores del Éxito
El éxito pues, debe ser de carácter personal, no debe basarse en apariencias externas, sino en valores personales intangibles que emanen de una filosofía madura, independientes de la riqueza, la opulencia, el logro, o la pobreza.
Propósito: Es fundamental saber hacia dónde vamos para poder ver que progresamos. No hay que desesperar cuando el avance es lento y parece que no vamos a ninguna parte, pero tampoco hay que dormirse en los laureles durante la búsqueda de nuestro objetivo.
Porcentaje de aciertos: No todo se consigue de la noche a la mañana, y no todos nuestros esfuerzos van a conseguir su objetivo. El éxito no es uniforme, y está rodeado de fracasos, pero estos siempre son superables.
Precio: Curiosamente, en algún lugar de nuestra conciencia existe una balanza que nos impide disfrutar de algo que no hemos ganado. La Alegría del éxito es proporcional al esfuerzo realizado para conseguirlo.
Satisfacción: Hay que tener bien claro, y con esto volvemos al principio, que cada uno debe de alcanzar el éxito persiguiendo sus propios objetivos, no los de los demás. Lo que para un hombre es alimento, para otro puede ser veneno.
Conclusión
El éxito es algo que debe disfrutarse. Puede ganarse con lágrimas, pero debe estar coronado con risas.
Todo lo que necesitamos es el valor de ser; y de realizarnos a nosotros mismos, prestando oídos sordos a las opiniones de los demás.
El éxito es tan individual como nuestras huellas digitales o la mirada que hay en nuestros ojos.
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